Algunos cibercentinelas entran en chats frecuentados por pedófilos para anotar las direcciones que se intercambian y denunciarlas.
Muchos otros entramos en chats de menores para advertirles sobre las normas básicas de seguridad y descubrir a aquellos que pueden no ser realmente menores.

El trabajo consiste simplemente en entrar en una sala de chat de las
clasificadas como "chat de 13 a 15", "Chat de adolescentes", etc, y
dejar frases que les sirvan de recordatorio. Por ejemplo: "Recuerda que
en internet no todo el mundo es quien dice ser. No facilites tus datos
personales a desconocidos". Con frases así es suficiente. No hay que
asustar
, ni increpar, sino sólo actuar como recordatorio en el momento
adecuado.


Muchos de estos chats se encuentran en www.latinchat.com , aunque
existen muchos más.